3 años

Superando esa primera etapa, la pareja se suele encontrar en una especie de “madurez” o estabilidad emocional. Es una etapa que tiene sus buenos frutos. Nos aceptan como somos y aceptamos como son, pero las diferencias no se suelen resolver tan armoniosamente como en un principio.
Alrededor del 3 tercer año aproximadamente, algunas relaciones que habían lograron sobrevivir y establecerse sobre sentimientos que surgieron muy a pesar del errante caos de la actualidad, sucumben ante “La Encrucijada de los tres años”.
De hecho, también suele haber un clima de nostalgia en los momentos de reconciliación de la pareja. En este punto en donde podemos pensar que existen “microorganismos” que atacan la relación alrededor de su tercer año.
El clima puede variar de una pareja a otra. Sin llegar a hablar de los casos extremos.
La Encrucijada ha llegado. Entonces: la pareja se pregunta “¿Terminamos esta relación o tomamos de nuevo las riendas juntos y reparamos todo esto?”.
El retiro del 3° año puede darte tu segundo aire para seguir recorriendo el camino de la mano y más fortalecidos con herramientas que sirvan para seguir construyendo un relación fuerte, amena, amigable y cordial, sin abandonar la pasión.
La encrucijada no es más que una puerta que se abre y te regala la opción para recordarte que siempre has sido tú quien decide estar con quien quiere estar. Los sentimientos y la consecuencia de ellos siguen siendo cuestión de voluntad, respeto, responsabilidad y tolerancia lo que puede dictaminar el futuro de una relación de dos personas que todavía se aman. (nuestros pensamientos y acciones posteriores) no son una imposición intransigente de nadie sobre nadie, nacen dentro de nosotros, pero no son perennes, evolucionan, cambian, se adaptan, se transforman, mejoran… y junto a ellos también quienes los experimentamos.